
La vuelta al trabajo también se hace en Modo On. Equipa tu espacio de trabajo con la tecnología que necesitas para volver a la rutina: portátiles, monitores, teclados, ratones, webcams, auriculares y accesorios para trabajar desde la oficina o desde casa. Mejora tu productividad, gana comodidad y empieza el nuevo curso preparado para todo.
*Ofertas válidas del 17 de agosto hasta el 30 de septiembre o fin de existencias.
Septiembre es buen momento para revisar el puesto de trabajo, porque los problemas que arrastras desde hace meses se notan justo cuando vuelves a la rutina: la pantalla demasiado baja, el portátil que va justo de puertos, el micrófono que no se entiende en las reuniones. Estas son las piezas que forman un espacio de trabajo cómodo, y en qué conviene fijarse en cada una.
El centro de todo lo demás. Si te mueves entre oficina y casa, el portátil gana por flexibilidad; si trabajas siempre en el mismo sitio, un sobremesa da más potencia por el mismo dinero y se amplía sin complicaciones.
VER ORDENADORES →Es la mejora que más se nota si trabajas con el portátil. Para uso profesional, 27 pulgadas con resolución QHD es el punto dulce: cabe un documento y el correo a la vez sin forzar la vista. Comprueba que la peana permita regular la altura.
VER MONITORES →Trabajar sobre el teclado del portátil obliga a mirar hacia abajo todo el día. Separar teclado y ratón permite subir la pantalla a la altura correcta. Los inalámbricos despejan la mesa, y si notas molestias en la muñeca, mira los modelos ergonómicos.
VER TECLADOS Y RATONES →Si encadenas videollamadas, prioriza el micrófono sobre el sonido: un micro de brazo se entiende mucho mejor que el del portátil. La cancelación de ruido ayuda tanto en oficinas abiertas como en casa, y los modelos de diadema cansan menos en llamadas largas.
VER AURICULARES →Las cámaras integradas de muchos portátiles siguen siendo flojas con poca luz. Una webcam externa Full HD colocada a la altura de los ojos cambia por completo cómo te ven en una reunión, y evita el ángulo desde abajo del portátil.
VER WEBCAMS →Un hub o dock USB-C deja monitor, teclado, ratón y red conectados con un solo cable: llegas, enchufas y trabajas. Complétalo con un soporte elevador para el portátil y, si tienes equipos críticos, un SAI que evite apagones a media jornada.
VER HUBS USB →No hace falta el mismo equipo para gestionar correo y documentos que para editar vídeo o manejar bases de datos. Localiza tu perfil antes de mirar precios.
Correo, documentos, hojas de cálculo, navegador y videollamadas. Un procesador de gama media con 16 GB de RAM y SSD cubre esto de sobra durante años. Aquí el dinero rinde más invertido en el monitor y en la silla que en subir de procesador.
Ideal para: administración, comercial, atención al cliente y gestión.
PC DE SOBREMESA →Un portátil conectado a monitor, teclado y ratón es la fórmula que mejor funciona: movilidad cuando la necesitas y puesto completo en casa. Si la wifi flojea en la habitación donde trabajas, un sistema mesh resuelve más que cambiar de router.
Ideal para: trabajo híbrido y jornadas completas desde casa.
VER PORTÁTILES →Edición, diseño, CAD, análisis de datos o desarrollo con contenedores. Aquí sí compensa subir a 32 GB de RAM, 1 TB de SSD y gráfica dedicada. Antes de decidir, consulta los requisitos del software concreto: cada disciplina prioriza algo distinto.
Ideal para: diseño, audiovisual, arquitectura, ingeniería y desarrollo.
EQUIPOS PROFESIONALES →Si te desplazas a diario, busca menos de 1,5 kg, batería que aguante la jornada y pantalla mate que se lea en un tren o una cafetería. Los portátiles profesionales suelen añadir chasis más resistente y opciones de gestión y seguridad.
Ideal para: comerciales, consultoría y perfiles que visitan clientes.
PORTÁTILES PROFESIONALES →Ocho horas al día en la misma postura pasan factura. Estas referencias ayudan a montar un puesto que no acabe doliendo, y la mayoría no cuestan nada de aplicar.
El borde superior del monitor, a la altura de los ojos, y a un brazo de distancia. Si usas el portátil solo, un soporte elevador con teclado externo es la solución más barata.
24 pulgadas Full HD para uso general; 27 pulgadas QHD si trabajas con hojas de cálculo grandes o varias ventanas. Panel IPS y acabado mate para reducir reflejos.
Comprueba si tu portátil admite vídeo por USB-C. Si es así, un dock te deja todo el puesto conectado con un cable, incluida la carga del equipo.
Pies apoyados en el suelo y codos a unos 90 grados. Si la mesa te queda alta, un reposapiés corrige la postura por muy poco dinero.
En reuniones, que te oigan bien importa más que la imagen. Auriculares con micrófono resuelven el 90 % de los problemas de una videollamada.
Cable de red siempre que puedas; si no, un sistema mesh para llegar bien a la habitación donde trabajas. Y una copia de seguridad de lo que no puedes perder.
Depende de los puertos del equipo. Muchos portátiles llevan una salida HDMI y un USB-C con vídeo, lo que ya permite dos pantallas sin nada más. Si solo tiene un puerto de vídeo, la solución es un dock o un hub USB-C con doble salida. Antes de comprar, conviene comprobar dos cosas en la ficha del portátil: que el USB-C admita vídeo (aparece como DisplayPort Alt Mode) y cuántas pantallas externas soporta la gráfica, porque algunos equipos se quedan en una.
Un hub es más barato y resuelve bien si solo necesitas añadir puertos USB y una pantalla. El dock tiene sentido cuando conectas y desconectas el portátil a diario: además de vídeo y periféricos, suele incluir red por cable y carga del equipo, así que sales de casa quitando un único cable. Si teletrabajas de forma híbrida, el dock se amortiza rápido en comodidad.
Por orden de impacto: primero el micrófono, luego la luz y por último la cámara. Unos auriculares con micrófono de brazo eliminan el eco y el ruido de fondo que genera el altavoz del portátil. Después, colócate de frente a una ventana o pon una luz delante, nunca detrás. Y si la cámara integrada se ve granulada, una webcam externa Full HD a la altura de los ojos soluciona también el ángulo desde abajo.
A igualdad de procesador, los profesionales suelen ofrecer chasis más resistente, mejor teclado, más variedad de puertos, opciones de seguridad como lector de huella o TPM, y funciones de gestión pensadas para departamentos de sistemas. También acostumbran a tener disponibilidad de repuestos durante más años. Para un autónomo o una pyme sin departamento de IT, un equipo de consumo de buena gama cumple; la gama profesional gana peso cuando hay que mantener un parque de varios equipos.
Si la lentitud aparece al arrancar y al abrir programas, y el equipo todavía tiene un disco mecánico, cambiar a SSD es la mejora más rentable que existe. Si los tirones llegan al tener muchas aplicaciones abiertas, el cuello de botella suele ser la memoria RAM. La renovación completa se justifica cuando el procesador ya no da más de sí, cuando el equipo no admite el sistema operativo actual o cuando el coste de la ampliación se acerca al de un equipo nuevo.
Sí. Para pedidos de varios puestos, PCBox cuenta con un área específica de soluciones para empresas, además del programa Kit Digital para el puesto de trabajo seguro y opciones de renting tecnológico si prefieres alquilar los equipos en lugar de comprarlos.
¿Compaginas el trabajo con estudios? Activa también tu Modo Estudio, con tecnología para el nuevo curso. Y para cuidar los descansos y desconectar al terminar la jornada, echa un vistazo al Modo Bienestar.
Tanto si vuelves a la oficina como si trabajas desde casa, aquí tienes el equipo, la pantalla y los periféricos para montar un puesto cómodo y productivo. Elige lo que necesitas y vuelve a la rutina en Modo On.
VER ORDENADORES PARA TRABAJAR →