
Vuelve a clase en Modo Estudio. Encuentra la tecnología que necesitas para afrontar el nuevo curso: portátiles, tablets, monitores, impresoras, periféricos y accesorios para estudiar, organizarte, hacer trabajos, tomar apuntes o preparar tus exámenes. Crea tu espacio de estudio perfecto y empieza este curso 2026 con todo bajo control.
*Ofertas válidas del 17 de agosto hasta el 30 de septiembre o fin de existencias.
No todos los cursos piden lo mismo. Tomar apuntes en clase, seguir sesiones online desde casa, entregar trabajos en papel o montar un escritorio donde estudiar de verdad son necesidades distintas. Aquí tienes cada pieza del espacio de estudio, con lo que conviene mirar en cada una.
El equipo principal del curso. Si va a ir y venir a clase todos los días, el peso y la autonomía importan tanto como la potencia: por debajo de 1,5 kg se nota en la mochila, y una batería que aguante la mañana entera te ahorra buscar enchufe en la biblioteca.
VER PORTÁTILES PARA ESTUDIAR →La opción más cómoda para tomar apuntes a mano, subrayar PDF y seguir clases online. Si vas a escribir con lápiz, comprueba que el modelo sea compatible con uno y que la pantalla ronde las 11 pulgadas: por debajo se queda corta para trabajar sobre documentos.
VER TABLETS →Conectar una pantalla externa al portátil es la mejora más barata que se nota a diario: apuntes a un lado, documento al otro. Para estudiar en casa, un monitor de 24 a 27 pulgadas con panel IPS y acabado mate cansa mucho menos la vista en sesiones largas.
VER MONITORES →Sigue habiendo trabajos que se entregan en papel y apuntes que se estudian mejor impresos. Una multifunción con escáner cubre además la parte de digitalizar documentos, y si imprimes mucho texto en blanco y negro, una láser sale más barata por página.
VER MULTIFUNCIONES →Para clases online y para aislarte cuando hay ruido en casa. Si los vas a usar para concentrarte, la cancelación activa de ruido marca la diferencia; y si tienes que hablar en clase o en trabajos en grupo, asegúrate de que llevan micrófono decente.
VER AURICULARES →Escribir horas seguidas sobre el teclado del portátil pasa factura a las muñecas. Un teclado independiente y un ratón permiten colocar la pantalla a la altura de los ojos y trabajar en una postura mucho más sana. Los inalámbricos dejan el escritorio más despejado.
VER TECLADOS →Lo que hace que todo lo demás funcione: una mochila con compartimento acolchado, un hub USB-C si tu portátil viene justo de puertos, una memoria USB para entregar trabajos, un soporte elevador y una webcam si la integrada se queda corta.
VER ACCESORIOS →¿Además de estudiar trabajas desde casa? Descubre también nuestro Modo Trabajo, con tecnología para crear un espacio de trabajo cómodo y productivo. Y cuando terminen las clases, activa tu Modo Gaming y descubre PCs gaming, portátiles y periféricos pensados para disfrutar al máximo de tus partidas.
Antes de mirar modelos, responde a tres preguntas: qué programas vas a usar, dónde vas a estudiar y cuántos años quieres que te dure. Con eso ya sabes en cuál de estos cuatro perfiles encajas.
Navegador, procesador de textos, presentaciones, clases online y poco más. Aquí no hace falta gastar de más: un procesador de gama media con 16 GB de RAM y SSD va sobrado y te durará toda la etapa. Prioriza que sea ligero antes que potente.
Ideal para: ESO, Bachillerato y formación profesional.
PORTÁTILES PARA ESTUDIAR →Aquí manda la movilidad: el portátil viaja contigo a clase, a la biblioteca y a casa. Busca 14 pulgadas, menos de 1,5 kg y autonomía real para una jornada completa. Y piensa en cuatro años vista, porque este equipo tiene que llegar hasta el TFG.
Ideal para: grados, másteres, oposiciones y formación online.
PORTÁTILES DE HASTA 14" →Diseño, arquitectura, edición de vídeo, 3D, ingeniería o programación con máquinas virtuales. Aquí sí conviene subir a 32 GB de RAM, 1 TB de SSD y gráfica dedicada. Antes de comprar, mira los requisitos del software concreto de tu titulación.
Ideal para: ingeniería, arquitectura, diseño, audiovisuales y desarrollo.
PORTÁTILES PROFESIONALES →Un solo equipo para las dos cosas. La gráfica dedicada de un portátil gaming también acelera edición y renderizado, así que cubre bien las carreras creativas. A cambio, pesa más y la batería dura menos: si vas a cargarlo a diario, tenlo en cuenta.
Ideal para: estudiantes gamers y creación de contenido.
PORTÁTILES GAMING →Estas son las cifras que sirven como referencia para un uso académico normal en 2026. Son orientativas: lo importante es que el conjunto encaje con tu titulación y tu presupuesto.
Una gama media actual (tipo Core i5, Core Ultra 5 o Ryzen 5) cubre de sobra el estudio. Sube a i7 o Ryzen 7 solo si vas a editar, renderizar o compilar.
16 GB es hoy el punto de partida razonable. Con 8 GB se funciona, pero se nota con muchas pestañas abiertas. 32 GB para diseño, vídeo o virtualización.
512 GB es la cifra cómoda para todo un grado. 256 GB se queda corto en cuanto acumulas material; 1 TB si trabajas con vídeo o instalas juegos.
Para no depender del enchufe en clase, apunta a una batería de 55 Wh o más. Las cifras del fabricante son optimistas: cuenta con bastante menos en uso real.
Por debajo de 1,5 kg si lo llevas a diario. Las 14 pulgadas son el equilibrio habitual entre pantalla utilizable y mochila llevadera.
Full HD y panel IPS como mínimo. El acabado mate evita reflejos en el aula, y a partir de 300 nits se lee bien también junto a una ventana.
Para trabajar con documentos, presentaciones, videollamadas y el navegador con varias pestañas abiertas, 16 GB es la cifra que hoy da tranquilidad para varios cursos. Con 8 GB se puede estudiar, pero notarás tirones al encadenar aplicaciones. Si tu titulación usa programas de diseño, edición de vídeo, modelado 3D o máquinas virtuales, plantéate 32 GB desde el principio: en muchos portátiles la memoria viene soldada y no se puede ampliar después.
512 GB de SSD cubren con holgura apuntes, trabajos, bibliografía en PDF y el software habitual de la mayoría de titulaciones. Los 256 GB se llenan antes de lo que parece en cuanto sumas el sistema operativo y un par de programas grandes. Si grabas o editas vídeo, o si también vas a instalar juegos, sube a 1 TB. Y revisa si el equipo tiene una ranura M.2 libre: ampliar el disco más adelante suele ser sencillo y económico.
Si tienes que llevarlo a clase, el portátil no tiene rival. El sobremesa gana cuando estudias siempre en el mismo sitio: por el mismo dinero ofrece más potencia, se amplía con facilidad y permite trabajar con una pantalla grande y un teclado cómodo desde el primer día. Una solución intermedia muy práctica es un portátil ligero conectado en casa a un monitor externo, teclado y ratón.
Sí, y para carreras creativas incluso es buena idea, porque la gráfica dedicada acelera la edición de vídeo y el renderizado. Ten en cuenta dos peajes: pesan bastante más que un ultraligero y la autonomía es menor, así que si el plan es cargarlo a diario a la facultad, valora si te compensa. Para estudiar en casa y jugar por las tardes, es una compra muy rentable.
Depende de tu titulación. Con teclado y lápiz, una tablet cubre bien tomar apuntes, leer y seguir clases online, y es lo más cómodo para escribir a mano. Pero se queda corta si necesitas software de escritorio específico, trabajar con muchas ventanas a la vez o gestionar archivos pesados. Como norma, la tablet funciona muy bien de complemento y solo sustituye al portátil en estudios con poca carga de software.
Con un monitor externo, un teclado, un ratón y unos auriculares ya tienes un puesto de estudio completo en casa. A partir de ahí, un soporte para elevar el portátil a la altura de los ojos mejora mucho la postura en sesiones largas, y un hub USB-C resuelve la falta de puertos de los equipos más finos. Para llevar, una mochila con compartimento acolchado y una memoria USB para entregas.
Tanto si buscas un portátil ligero para llevar a clase, un equipo potente para una carrera técnica o uno que sirva para estudiar y jugar, tienes opciones para cada necesidad y presupuesto. Elige el tuyo, activa tu Modo Estudio y empieza el curso con todo listo.
VER ORDENADORES VUELTA AL COLE →