Publicado lunes 15 de septiembre de 2025 en Ordenadores de Sobremesa y Componentes por Club PCBox

¿Qué vas a ver aquí?
Vas a encender el ordenador y… nada. Ni luces, ni ventiladores. Ninguna respuesta. El ordenador no se enciende. Que no cunda el pánico: en muchos casos, el problema tiene solución y no necesitas ser técnico para hacer algunas comprobaciones básicas.
En este post te damos las claves para detectar el origen del fallo, tanto si tienes un PC de sobremesa como un portátil.
Cuando un PC no enciende, lo primero es determinar qué ocurre exactamente al pulsar el botón de encendido. No todos los fallos son iguales, y cada uno apunta a una causa distinta. Normalmente verás uno de estos tres escenarios:
Identificar cuál de estos comportamientos se da en tu equipo te ayudará a seguir las soluciones correctas y descartar problemas más graves.
Parece obvio, pero conviene empezar por lo más simple.
En portátiles, también puede fallar el cargador. Si tienes otro compatible, úsalo para descartar que el problema esté ahí.
Las torres llevan un interruptor I/O en la parte trasera de la fuente de alimentación. Debe estar en la posición “I” o el PC no arrancará aunque pulses el botón frontal.
Prueba otro enchufe y otro cable
Un simple cable defectuoso puede provocar que el PC no dé señales de vida. Si tienes otro cable de alimentación tipo monitor, prueba con él para descartar este fallo.
¿Tu ordenador no reacciona al pulsar el botón de encendido? Antes de pensar en problemas mayores, comprueba que el botón esté en buen estado.
¿El botón está atascado, flojo o no hace clic al pulsarlo? A veces el fallo está ahí, en algo tan simple como un botón dañado o o un cable suelto dentro del chasis.
Muchos fallos de encendido se deben a electricidad estática acumulada:
Algunos ordenadores de sobremesa incluyen un botón de encendido directamente en la placa base. Si es tu caso, puedes hacer esta prueba:
Si el ordenador se enciende desde ahí, el problema está en el botón del chasis (el del frontal del equipo).
También puedes hacer una prueba manual, pero es importante hacerlo con cuidado:
Si el ordenador arranca con esta prueba, el fallo está en el botón frontal del equipo.
Si tu portátil tiene batería extraíble, prueba a retirarla y encender el equipo solo con el cargador conectado.
Si arranca así, es muy probable que la batería esté dañada o agotada. En ese caso, lo mejor es consultar con el servicio técnico para valorar el reemplazo.
Si el ordenador muestra luces o se escuchan los ventiladores, pero no termina de arrancar, significa que recibe corriente, pero algún componente impide que el sistema avance. Los fallos más habituales en este escenario son problemas de señal de vídeo, errores de memoria RAM, tarjeta gráfica mal conectada o algún parámetro interno de la BIOS que bloquea el arranque. También es común que Windows quede congelado en la pantalla inicial o que no llegue a mostrar imagen.
¿Se encienden luces o se oyen los ventiladores, pero la pantalla sigue en negro? ¿Escuchas algún pitido al encenderlo? Puede que el ordenador reciba corriente, pero no logre arrancar del todo.
En PCs con tarjeta gráfica dedicada, el cable de vídeo debe ir conectado a la tarjeta gráfica, no a la salida de la placa base.
Comprueba también que el monitor esté encendido y que el cable HDMI/DisplayPort esté firme.
Pulsa Win + Ctrl + Shift + B.
Este comando reinicia el controlador de vídeo y, si es un fallo menor, recupera la imagen al instante.
¿Escuchas pitidos? Es una señal de que algo no va bien. El propio equipo intenta decirte dónde está el fallo.
¿Hay una secuencia concreta de los pitidos?:
Cada fabricante de placas base usa su propio sistema de códigos. Puedes buscar en Google “códigos de pitidos” junto con la marca de tu placa base (por ejemplo, “beep codes ASUS” o “códigos BIOS Gigabyte”).
Referencia orientativa de pitidos BIOS
Aunque varía por fabricante, estas combinaciones suelen repetirse:
Muchos equipos permiten hacer un reinicio forzado para vaciar la energía residual y volver a la configuración básica.
Este proceso también puede ayudarte a restablecer el reloj interno (RTC), lo que puede solucionar ciertos errores en la BIOS.
Si ya has probado todo y el equipo sigue sin dar señales de vida, puedes abrir la torre con cuidado (siempre que no anule la garantía).
La RAM mal colocada es uno de los fallos más habituales cuando el PC enciende pero no arranca.
Retira los módulos, limpia suavemente los contactos y vuelve a colocarlos hasta escuchar un clic firme.
Haz lo mismo con la tarjeta gráfica si tu equipo tiene una dedicada.
La placa base necesita dos cables principales: el conector ATX de 24 pines y el de CPU de 4/8 pines.
Si alguno está suelto, el PC puede encender luces pero no arrancar.
Algunos PCs de sobremesa, como los Dell, tienen un botón de autocomprobación (BIST) en la fuente de alimentación. Si al pulsarlo se enciende un LED, significa que está recibiendo corriente. Si no, es posible que la fuente esté fallando.
También puedes probar a conectar otra fuente compatible, si tienes una a mano, para ver si el ordenador arranca con ella.
Si el PC recibe corriente pero no pasa de la pantalla negra, un reinicio de la BIOS puede desbloquear el sistema.
Apaga el equipo, desconecta el cable y retira la pila de botón de la placa base durante un minuto.
Vuelve a colocarla y prueba a encender.
No borra datos, solo la configuración interna.
Si el equipo se queda congelado en el logo de Windows:
– Fuerza tres reinicios seguidos para activar la reparación automática.
– En el menú, entra en Solucionar problemas > Reparación de inicio.
– También puedes intentar arrancar en modo seguro para aislar errores de controladores.
Si después de todo el equipo sigue sin encender, puede que haya un fallo en la placa base, el procesador o algún otro componente esencial. En ese caso, lo mejor es acudir al servicio técnico para una revisión completa.
A menudo el origen está en un componente económico: un cable, una fuente, un módulo de memoria o un cargador.
En PCBox podemos ayudarte a confirmar qué componente necesitas antes de comprarlo y a encontrar una solución rápida para que tu equipo vuelva a funcionar.
Si después de revisar el equipo descubres que necesitas cambiar varias piezas o incluso renovar el ordenador completo, puedes usar nuestro configurador de PC personalizado, donde podrás montar tu equipo a medida y comprobar la compatibilidad de todos los componentes antes de comprar.